Cigarrillos electrónicos, ¿ayudan a dejar de fumar? 

31/05/2019 El cigarrillo electrónico es consumido generalmente por jóvenes pero ¿ayuda a dejar de fumar?
El día 31 de mayo se celebra el Día Mundial sin Tabaco organizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es un día para concienciar de los nefastos efectos que provoca el consumo de tabaco. Este año el lema de la campaña trata sobre la salud pulmonar. De hecho es muy oportuno hablar de los pulmones porque son los órganos que más afectación tienen, tanto por el consumo activo como por el pasivo de tabaco, y con peor pronóstico de curación ante un cáncer

Las tabacaleras son la única industria que vende un producto que utilizado como aconsejan mata, mata a 56.000 personas en España, por lo que el Día Mundial sin Tabaco morirán unas 25 personas en Catalunya, 10.000 en un año. Así pues, no hay una forma sana de consumir tabaco aunque la industria del tabaco pone en marcha todo su potencial para desinformar para que los fumadores y fumadoras crean que hay productos más “sanos” que otros. Lo único sano en relación con el tabaco es no fumar. De hecho, en nuestro entorno podemos decir que la ley de tabaco se ha quedado obsoleta, ya no tiene el efecto que tuvo en los primeros años de su implantación: el consumo de tabaco en nuestro entorno está aumentando, el incumplimiento de la ley también.


No hay una forma sana de consumir tabaco aunque la industria del tabaco pone en marcha todo su potencial para desinformar


Otras formas de tabaco

Clásicamente las empresas tabacaleras han trabajado, como hemos comentado, en la línea de crear la ilusión de la fabricación de productos bien diseñados, modernos y cada vez menos nocivos. Iniciaron esta línea de trabajo con los filtros en el tabaco. Siguieron con la idea de los tabacos “lights”, denominación actualmente prohibida ya que no era real lo que presentaba. Y actualmente el desembarco lo está haciendo el tabaco de liar sin aditivos y los productos sin combustión, tanto los dispositivos que calientan el tabaco como los cigarrillos electrónicos. Estos últimos dirigidos a crear la idea de una reducción de daño al ser productos menos dañinos, según los fabricantes, pero además van dirigidos a sus clientes adultos que no quieren o pueden dejar de fumar pero les gustaría cuidarse. ¿Qué hay de cierto en todo esto?

La respuesta simple es NADA, no hay nada cierto en lo que las tabaqueras prometen. El tabaco tiene más de 4.000 sustancias que nadie controla eficazmente de forma que decir que el tabaco no recibe aditivos es como decir que a un veneno no le añades más para hacerlo más letal, total ya lo es. De esta forma se consigue dar la errónea idea que el tabaco de liar es más sano ya que se cuida la planta reduciendo un par de aditivos. Felicidades, ya consume dos sustancias menos de las 4.000.


Se consigue dar la errónea idea que el tabaco de liar es más sano ya que se cuida la planta reduciendo un par de aditivos


El tabaco sin combustión

El segundo punto de controversia es el tabaco sin combustión. Consiste en un dispositivo que en lugar de quemar el tabaco de los cigarrillos lo calienta suficientemente como para crear un humo y un alquitrán pero menos denso del que se produce en la combustión. En este caso el público objetivo es el adulto por el coste tanto de los cigarrillos, que son especiales, como el propio dispositivo de calentamiento. Diferentes estudios han encontrado concentraciones menores de muchas sustancias pero en cantidades suficientes como para seguir siendo nocivas.

Este producto claramente va dirigido a retrasar el máximo cualquier intento de abandono del tabaco, alargando así la vida útil de un consumidor de tabaco, pero además provocando la ilusión de estar haciendo lo correcto. Es una jugada maestra ya que el mercado al que se dirige ya está bastante saturado por lo que en lugar de captar nuevos clientes, pretende mantenerlo más tiempo consumiendo. Así pues: OTRA MENTIRA. El tabaco sin combustión no es sano.

El cigarrillo electrónico 

Por último, el cigarrillo electrónico. Este dispositivo puede llevar a engaño por el nombre que tiene ya que en realidad no tiene tabaco, sí nicotina si se quiere, además de múltiples sabores o incluso los hay de cannabis.  Así que en realidad es un dispositivo de liberación de nicotina. Los fabricantes, entre los que actualmente se suman las tabaqueras en muchos casos, defienden que son unos productos dirigidos a adultos fumadores que quieren reducir su consumo o, aún mejor, quieren dejar de fumar. En realidad se están utilizando para captar nuevos usuarios entre los jóvenes creando nuevos adictos a la nicotina que una vez han consumido el cigarrillo electrónico, les cuesta mucho menos pasarse al tabaco. De hecho el uso de influencers y redes sociales es constante, por lo que claramente su target no es el fumador adulto, sino los nuevos consumidores que están recibiendo la errónea información de que los e-cigarrillos son inocuos cuando contienen diferente sustancias cancerígenas. En EE. UU. los jóvenes vapeadores han pasado de un anecdótico 2% a un 16% en muy poco tiempo, siendo considerado como un problema de salud de primera magnitud por las autoridades sanitarias, por lo que se han tomado medidas muy estrictas de cara a la venta de estos productos entre los jóvenes con multas considerables en caso de no cumplirlas.


Los nuevos consumidores están recibiendo la errónea información de que los e-cigarrillos son inocuos cuando contienen diferente sustancias cancerígenas


Los e-cigarretes no son inocuos, contienen sustancias cancerígenas. Foto: Ivandrei Pretorius from Pexels

Por lo tanto, el cigarrillo electrónico es consumido generalmente por jóvenes pero ¿ayuda a dejar de fumar? Pues tampoco. La evidencia actual no es suficientemente fuerte como para poder recomendarlo como tratamiento para dejar el tabaco, de hecho no tiene esa indicación y si la tuviera debería venderse en farmacias. Actualmente no podemos decir que sean una alternativa menos dañina que el tabaco.

Resumiendo, la industria tabaquera tiene que vender un producto que mata y para hacerlo no duda en mentir, en decir la verdad a medias o simplemente en saltarse la ley ya que les sale barato. El consumo de tabaco entre la población ha aumentado pero lo que hay que hacer es hacer campañas de prevención y tratamiento que sabemos que funcionan y no abrir la puerta a nuevos productos que lo único que persiguen en mantener o recuperar el nivel de ventas de tabaco. Les da igual que sus clientes se mueran, ya vendrá otro a suplirlo. Pero además tiene el objetivo de saltarse la ley y que se permita consumir estos dispositivos en zonas donde el tabaco ya está prohibido, quieren un paso atrás en la lucha contra el tabaco.

Día 31 de mayo día mundial sin tabaco: hagamos de este día el primero sin tabaco de muchos.

Sobre el autor

Antoni Baena
  • Profesor de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC.
Doctor en Psicología e investigador de la Unidad de Control del Tabaco del Institut Català d'Oncologia (ICO).

Comentarios

Deja un comentario