La diabetes y los virus, una relación peligrosa

12/11/2020 diabetes y virus Foto: Fusion Medical Animation en Unsplash

Llevamos casi un año oyendo hablar a diario de virus, a propósito de la pandemia de COVID-19. Desde el primer día sabemos que el  virus que causa esta enfermedad es muy contagioso, que se difunde sobre todo a partir de partículas víricas que flotan en el aire, los llamados aerosoles, liberados por la persona que sufre la enfermedad cuando tose, estornuda, e incluso cuando habla, y que la mejor manera de protegernos es guardar distancia con otras personas, y llevar, al salir de casa , una mascarilla que –en lo posible-  evite el contagio. ¿Y por qué hablo del COVID-19, cuando hoy es la ocasión de recordar la diabetes mellitus que afecta alrededor de un 14 por cien de la población? Hoy hablamos de diabetes y virus. Sigamos.

La diabetes tipo 1 frente a los agentes víricos

Hay dos formas predominantes de diabetes. Una la diabetes tipo 1, que aparece en la infancia y la juventud, y otra la diabetes tipo 2 que aparece en edades más avanzadas, relacionada con la obesidad y el sedentarismo, que aparece, digamos, a partir de los 40 años. Voy a centrar mi comentario en la diabetes tipo 1, por su posible relación con distintos agentes víricos.

La diabetes mellitus tipo 1 es causada por la lesión total o parcial de unas células del páncreas, llamadas beta, que fabrican una hormona vital, la insulina. La pérdida de estas células provoca un aumento de glucosa en sangre, con sed, orina copiosa, pérdida de peso y, de no iniciar tratamiento, un aumento de cetona en sangre, deshidratación y otros trastornos que pueden llevar al coma y a la muerte. No conocemos el origen de esta lesión que causa esta enfermedad pero si sabemos que una reacción inflamatoria e autoinmune de nuestro propio organismo es el segundo eslabón de esta destrucción. ¿Pero cuál es el primero?

Parte de la gravedad de la enfermedad no está en el propio virus sino en la respuesta desordenada que nuestro organismo desencadena para protegernos de la agresión. Pero hay más, se ha publicado que en algunos casos el virus que provoca el COVID-19 podría ser agresivo contra la propia célula que fabrica insulina y desencadenar diabetes.

Se ha especulado y hay datos que lo sostienen que algunos virus tienen una apetencia específica para estas células, y podrían estar en la base del inicio de esta inflamación desordenada y de la autoinmunidad que en lugar de defendernos de la agresión se convierte en agresión propia de esas células vitales.  Ya vemos pues que los virus quizás esten ahí, y como ya hemos visto en el coronavirus que causa el COVID-19, parte de la gravedad de la enfermedad no está en el propio virus sino en la respuesta desordenada que nuestro organismo desencadena para protegernos de la agresión. Pero hay más,  se ha publicado que en algunos casos el virus que provoca el COVID-19 podría ser agresivo contra la propia célula que fabrica insulina y desencadenar diabetes. El lector dirá que lo dicho hasta ahora no son mas que hipótesis, casos aislados, y posibles especulaciones. Pero hay más.

Las consecuencias de la COVID-19 en la diabetes

Las personas que padecen de diabetes, sea la forma que sea, son más susceptibles a las infecciones y su gravedad es mayor, en especial en aquellas personas con un mal control de la diabetes, es decir con concentraciones elevadas de azúcar en sangre. De ahí la importancia no sólo de un diagnostico precoz sino también de un buen control de la enfermedad.  Cuantas veces se diagnostica diabetes por una infección urinaria de repetición, o por la curación difícil de una herida cutánea, como ejemplos simples. Pero también los virus pueden causar enfermedades más graves en personas con diabetes, y repito, en especial aquellas mal controladas. Así entre los factores que pueden determinar una peor evolución del COVID-19 lo es una glucosa en sangre elevada

Nuestro organismo mantiene un equilibro con su entorno más inmediato, e incluso con las bacterias y los virus que se han acomodado a nuestro organismo que los hay, y en abundancia. Una dieta inadecuada, un mal control de la diabetes, puede romper este equilibrio. O  frente a una agresión externa puede dar una respuesta insuficiente e inadecuada. Si ello es así, tres recomendaciones para el Día Mundial de la Diabetes.

Tres recomendaciones en la diabetes

vacunas diabetes virus
Foto: CDC en Unsplash
  • La primera, el diagnóstico precoz y el control del azúcar en sangre. Dos aspectos que son de mayor importancia para protegernos de las infecciones, entre ellas las víricas.
  • La segunda, vacunarse frente a determinadas infecciones víricas como la gripe, y lo será para el COVID-19. La vacunación es importante para la salud de la población en general, pero lo es más para la población con diabetes.
  • Y por último, la investigación en diabetes tipo 1, aquella que afecta a niños y jóvenes, debería ser una prioridad. Saber la causa de la enfermedad, se trate o no de un virus, y los mecanismos que la provocan, nos llevará –sin duda alguna- a su curación. 
Autor / Autora
Dr. Ramon Gomis
  • Director de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC
Médico endocrinólogo, dramaturgo y escritor. Actualmente es también catedrático emérito del Departamento de Medicina de la Universidad de Barcelona e investigador emérito del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS), centro que ha dirigido desde 2008.
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