¿Qué es la alimentación sostenible y saludable?

28/05/2019 alimentación sostenible y saludable
Cambios en la dieta no solo pueden mejorar la salud y prevenir enfermedades, también pueden ayudar a reducir la huella medioambiental y, por lo tanto, disminuir el uso de recursos naturales y contribuir al cuidado del medio ambiente. La directora del MU en Alimentación en la Actividad Física y el Deporte de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), Anna Bach-Faig y el director  de la Cátedra UNESCO de Alimentación, Cultura y Desarrollo de la UOC, el  Dr. F. Xavier Medina, nos explican qué es la alimentación sostenible y saludable.

Nuestro planeta sufre. La población mundial crece a un paso acelerado: de los actuales 7.675 millones de personas se pasará a 9.100 millones en 2050, según datos de la FAO. Sin duda, el avance del progreso económico en los países emergentes está incrementando considerablemente la demanda mundial de alimentos y de dietas diversificadas. Está previsto que la producción alimentaria aumente en un 70 % en el mundo y un 100 % en los países en desarrollo.

La agricultura tiene un innegable impacto medioambiental. Como explica, el Dr. F. Xavier Medina, Director de la Cátedra UNESCO de Alimentación, Cultura y Desarrollo de la UOC, “la producción, transformación y distribución alimentaria contribuyen a la contaminación, las emisiones de gases de efecto invernadero, la degradación de la tierra y la pérdida de biodiversidad en dimensiones que pueden ser hoy ampliamente mitigadas”.

Ante la limitación de los recursos hídricos y terrestres, es necesario un cambio alimentario que no sólo contribuya a la seguridad alimentaria para el crecimiento previsto de la población, sino que además asegure el cuidado de nuestro planeta.

Sin duda, la alimentación sostenible y saludable (ASS) podría ser la respuesta.

 

 

¿Qué es la alimentación sostenible y saludable?

Es un modelo de alimentación que tiene como objetivo afrontar las preocupaciones de salud y ambientales asociadas a la producción y consumo de alimentos. Para ello, además de garantizar la salud de las personas, busca promover la producción y consumo responsables, genera un impacto ambiental reducido, lucha contra el cambio climático, respeta la cultura, la biodiversidad y protege los ecosistemas terrestres y la vida submarina.

Este tipo de alimentación, alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, es responsable, sostenible y ético, tanto a nivel local como global con el entorno y con el resto de seres vivos del planeta.

La alimentación sostenible también tiene en cuenta la huella ambiental de la alimentación, es decir, la emisión de gases, el consumo de energía y el uso de recursos hídricos así como de la tierra durante todo el proceso de la cadena alimentaria. Además de priorizar alimentos poco procesados, locales y de temporada y potenciar actividades culinarias y gastronómicas.

Para el Director de la Cátedra UNESCO de Alimentación, Cultura y Desarrollo de la UOC, “en la alimentación sostenible, es fundamental que la producción de los alimentos sea culturalmente coherente y no tenga una repercusión ambiental considerable”.

Por ello, para contribuir al logro de la ODS y el acuerdo de clima de París es esencial que los sistemas alimentarios sean “A prueba de futuro”, es decir, resistentes, sostenibles, responsables, diversos, competitivos e inclusivos. También es muy relevante la elección de una alimentación que respete el medioambiente.

Dieta mediterránea: equilibrada y sostenible

Y la dieta mediterránea (DM) es uno de estos patrones dietéticos que pueden contribuir a la mejora del uso de recursos y del impacto medioambiental. De hecho, el aumento de la adherencia al patrón de DM en España reduciría las emisiones de gases de efecto invernadero (72%), el uso del suelo (58%) y el consumo de energía (52%) y, en menor medida, el consumo de agua (33%), según un estudio publicado en BMC.

“Debemos recuperar nuestra Dieta Mediterránea, señala la Dra. Anna Bach-Faig, directora del MU de Alimentación en la Actividad Física y el Deporte, “tiene sentido en nuestro entorno, no solo porque la respalda la evidencia científica como patrón de alimentación y estilo de vida saludable (previene muchas de las enfermedades crónicas), y además por su mayor proporción en alimentos de origen vegetal versus animales tiene un menor impacto medioambiental que otros patrones de alimentación. De hecho, si la alimentación Española actual se acercara a un patrón de alimentación mediterránea la huella ambiental se reduciría de un 33 a un 72%.”

Sostenibilidad en consumo alimentario

Como consumidores también podemos contribuir a una alimentación más sostenible. «Porque es importante, lo que comemos, las proporciones entre alimentos animales y vegetales en nuestros platos, el agua y las bebidas que consumimos, especialmente si se trata de bebidas embotelladas, la cantidad de alimentos ultraprocesados, y de aquellos que usan plástico para envasarse,además del despilfarro alimentario, etc.», puntualiza Anna Bach.

¿Qué podemos hacer como consumidores para que nuestra alimentación sea más sostenible y saludable?

  1. Comer menos carnes rojas y procesadas.
  2. Consumir más productos locales, de temporada y mínimamente procesados.
  3. Aumentar el consumo de leguminosas y de frutos secos como fuente de proteína vegetal.
  4. Incrementar el consumo de frutas y hortalizas.
  5. Tomar más cereales y alimentos ricos en almidón.
  6. Mantener el consumo de lácteos.
  7. Planificar las comidas o aprovechar las sobras contribuye al cambio para evitar el despilfarro.

Por lo tanto, apostar por una alimentación saludable y sostenible es invertir en salud. Es importante promover una alimentación suficiente, completa, equilibrada, satisfactoria, segura, adaptada al comensal, al entorno, sostenible y asequible. Y en definitiva, trabajar para transformación global del sistema alimentario.

Autor / Autora

Editora de contenidos de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC

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